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Cada vez que se produce un relevo en el banquillo, los jugadores que menos entraban en los planes del entrenador saliente ven la posibilidad de recobrar protagonismo en el equipo a base de ganarse la confianza del nuevo técnico. En el actual plantel del Sevilla hay un buen puñado de futbolistas que contaban muy poco o nada para Marcelino y que con la llegada de Míchel pueden ver su panorama más claro.
Al que, a priori, le puede venir mejor el cambio de entrenador es a José Campaña, que en las últimas semanas no había salido del banquillo por decisión técnica. Pese a que cumplió sobradamente en la mayoría de las oportunidades que tuvo durante la primera parte de la temporada (hizo un grandísimo partido ante el Barcelona en el Camp Nou y ofreció dos asistencias de gol contra el Getafe), dio la sensación de que Marcelino le hizo la cruz tras los dos partidos coperos frente al San Roque, en los que el sevillano fue titular y estuvo tan discreto como el resto de sus compañeros. En sus primeras declaraciones como entrenador del Sevilla, Míchel, que ya trabajó dos años en los escalafones inferiores del Real Madrid, dejó entrever que tendría muy en cuenta a los futbolistas más jóvenes y a los del filial, si bien es cierto que aseguró que deben ser los de la primera plantilla los que reconduzcan la situación. Está por ver cuál será el papel de Luis Alberto, que apenas tuvo minutos con el primer equipo hasta ahora y que quizá con Míchel pueda tener más opciones, aunque la competencia en su demarcación es muy elevada.
En cambio, no parece probable que Míchel opte por hacer cambios en la portería, ya que Javi Varas, en líneas generales, ha ofrecido un buen rendimiento cuando ha jugado, por lo que Palop, que, para colmo, ha venido arrastrando problemas físicos casi de forma permanente en el presente curso, seguirá siendo el portero suplente.
Más difícil, si cabe, se antoja que haya cambios en la situación de los tres grandes olvidados por Marcelino: Alexis, De Mul y Guarente. Alexis prácticamente desapareció de las convocatorias tras la segunda jornada, justo el día en que marcó de cabeza el 2-2 definitivo en Villarreal, mientras que De Mul y Guarente, que ni siquiera ha sido convocado para ningún partido oficial, aún no han contado con minutos este ejercicio. Lo que más llama la atención es que a ninguno se le encontrara destino en el mercado invernal teniendo en cuenta que el anterior técnico no estaba por la labor de recurrir a ellos. Guarente tiene el alta médica desde hace meses, aunque Marcelino estimó que no estaba al nivel físico adecuado para la alta competición.
Por último, están los dos refuerzos invernales que llegaron al Sevilla tras Reyes: Babá y Cala. Sus casos, desde luego, no son comparables a los de sus compañeros anteriormente citados. Babá debutó hace dos jornadas en Málaga, donde disputó 52 minutos tras sustituir al lesionado Reyes, aunque ante el Villarreal, y pese a que el equipo perdía y no se había agotado el tercer cambio, no saltó al campo. Cala, por su parte, aún no ha tenido la oportunidad de debutar. Ante el Villarreal estuvo en el banquillo e, incluso, pasó buena parte de la segunda mitad calentando en la banda, pero Marcelino no creyó conveniente que jugara.
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